9 de marzo de 2019

Desiderátum de las izquierdas


Es posible que el mundo esté padeciendo una especie de epidemia de tontuna o una tontuna generalizada… Las noticias alarmantes se acumulan y multiplican a tal velocidad que es imposible asimilarlas. Y mucho menos comentarlas. Así, declaraciones tan asombrosas como provocadoras apenas generan un par de comentarios pasajeros. Ejemplo: el Papa declara que “todo feminismo acaba siendo un machismo con falda” https://www.eldiario.es/sociedad/Papa-feminismo-acaba-machismo-falda_0_870713842.html y se queda tan tranquilo. Tuve que contrastar la noticia en varios medios de comunicación para confirmar que era verdad. No me lo podía creer. Sí, ese Papa que parecía de izquierdas y que iba a renovar a fondo a tan vetusta institución, lo mantiene todo y, en medio del gran encuentro internacional aparentemente contra la pederastia, lanza esa declaración. Si fuera de un político nacional se le hubiera tachado de ultra y de Vox. Como es jefe de un Estado extranjero “amigo” no se comenta oficialmente. Ya en otra entrada hablaremos de esta institución internacional-Estado católico- porque su misoginia y pederastia generalizada hay que tratarlas despacio.

Pero, dentro de esta tontuna generalizada, tenemos dos fenómenos especialmente preocupantes y no sé hasta qué punto paralelos y complementarios: el auge de la ultraderecha (mundial, nacional) y el deshilachamiento de las izquierdas.
Es el caso de Podemos, con sus tres corrientes principales en la ruptura y la crisis, especialmente en la región madrileña:
Los errejonistas abandonan el partido, encabezados por Más Manuela y su nieto Errejón.

Los anticapitalistas también se salen de Podemos, pero solo un poquito.
Y los oficiales pablistas paralizados, a la espera de la vuelta del Gran Líder Supremo. Tranquilidad que ya anuncian que ÉL vuelve.

1. Los anticapis, en un querer y no querer se les empuja a la ruptura madrileña, al anunciar el Líder que Podemos no se presentará en Madrid como alternativa a Manuela. La profunda contradicción es decir “Manuela Carmena ya no es lo que era” pero a la vez anunciar que Podemos no se presentará a las elecciones. Es, por un lado , dar un cheque en blanco a la simpática abuelita de las magdalenas y, por otro, obligar a todos los que no están por el vasallaje a buscar cómo presentarse.

Pero la corriente anticapitalista ya estaba desde hace tiempo en un sí pero no. Cuando decidieron no presentarse a las primarias internas: si una corriente rechaza las primarias de su partido o se va fuera a crear otra cosa o, simplemente, desparece como sujeto político. Lo cierto es que han dado la impresión en los dos últimos años que les da pánico el poder. Su miembro Lorena Ruiz Huerta, magnífica parlamentaria y nada menos que portavoz oficial del partido en la Asamblea de Madrid, abandonó el puesto para irse a trabajar a una ONG e Isabel Serra (actual portavoz) también dejó la corriente, ambas poco después de que su grupo decidiera no presentarse a las primarias. Una política suicida que los anticapis han llevado en Madrid de querer y no querer, de querer estar pero no querer comprometerse. Sí, por fin, se presentan a las elecciones municipales, en una confluencia en la capital (conjuntamente con IU, la Bancada Municipalista y otros grupos descontentos con Manuela) es posible que resuciten. O al menos vuelvan a la política de responsabilidad.

2. Vuelve, vuelve a casa por navidad… La supermetedura de pata con el cartel de VU EL VE Pablo, vuelve el Amado Líder.
El cartel anuncia literalmente: “Pablo Iglesias se reencuentra con la gente”. Es decir “la gente” estaba perdida sin Pablo. Ahora se reencontrará con ÉL y verán la luz….
Es algo más que un error, como rápidamente reconoció el Líder Supremo, al que, al menos, no le faltan reflejos.
El problema es que si él y/o sus personas de confianza son capaces de lanzar un cartel así, y justo en medio de las pre movilizaciones del día de la mujer, es que algo huele muy mal en la cúspide de lo que queda de Podemos.

Irene Montero volvió después de su baja maternal al puesto de Portavoz parlamentaria de Unidos Podemos sin más estridencias. Pero claro, no es lo mismo, para la vuelta de Iglesias hay que organizar todo un circo y una movilización nacional para celebrarla. Es algo más que un error, es la rendición de un partido desnortado a una sola persona. Un partido que quiso gobernar en España con el espíritu asambleario, participativo y horizontal del 15M. Debería de rodar alguna cabeza.
Posibles explicaciones: o tiene topos en su equipo de confianza trabajando para el enemigo o es que realmente algunos piensan que Iglesias es la cabeza visible de Dios en la Tierra, a la conquista del cielo (como el mismo dijo).
Lo peor es que el partido ha estado bastante paralizado todo este tiempo de crisis. Descabezado voluntariamente. Las negociaciones con otros partidos para la reedición de la coalición Unidos Podemos retrasadas constantemente. Y en Madrid paralizadas. Y cuando han vuelto lo han hecho para mal: Equo se ha ido de la coalición e Izquierda Unida harta, a la espera de que se pongan a negociar de verdad.

3. Yoooo… soy rebelde porque el mundo me hizo asííí
Errejón y su Más Manuela tendrán un buen resultado electoral porque tienen a su favor:
  • La instalación en la izquierda amable, no peligrosa, asumible por el status quo, ya que optan solo por reformas y el mantenimiento del sistema. 
  • Los grandes medios de comunicación, que le apoyan en su dúo con Manuela Carmena. Incluso las televisiones y medios públicos les reparten los tiempos que deberían de dedicar a Unidos Podemos, con arreglo a su representación parlamentaria, entre ambas opciones.  
  • Las grandes corporaciones empresariales, empezando por el BBVA y su operación Chamartín que, no se nos escapa, son en buena parte los dueños de los anteriores.
  • A Errejón le favorecerá su imagen de chico amable que no discute, no insulta, pero que se ha levantado contra el padre, es el chico rebelde que se enfrenta al partido-padre y a su líder aplastante y autoritario. Los partidos están ampliamente desprestigiados, así que ¿quién no se identifica -o lo desea- con esa imagen de nuevo James Dean, de rebelde con causa (ganar las elecciones)?
De momento ya ha tenido un primer éxito a mostrar. Si las cosas iban mal en Podemos antes de la escisión, ahora van bastante peor y ha arrastrado con él a una pequeña parte del partido. Pequeña pero que, visto lo anterior, pueden ser bastantes votos. 
Solo tiene en su contra la previa convocatoria de las elecciones generales, donde ambos serán presionados para que digan su intención de voto. Manuela ya dijo que ella no se define, que ella es Alcaldesa y punto. O sea que no quiere hablar de política, que ella solo quiere gobernar… ¿le dará lo mismo que gobierne Unidas Podemos que PP-Vox? (es la pregunta que les deben hacer). Y Errejón hasta hace pocas semanas dijo que votaría a Iglesias. No sabemos que dirá ahora.
Un panorama desolador. Solo nos queda que la racionalidad vuelva y la tontuna se disipe. Que la unidad vuelva. Para que prime el interés de lo colectivo y lo común, algunos superegos queden a un lado, se vayan voluntariamente o se les eche a gorrazos.


22 de enero de 2019

¿Para qué sirven los partidos si tenemos líderes?

Carmena y Errejón responden a esta pregunta: para que hagan lo que yo digo. Y si no lo hacen monto el mío (y punto).
2015: Tania Sánchez destroza IU. La derecha gana las elecciones por la mínima
A finales de 2014 se celebran primarias en IU Comunidad de Madrid para la elección de cabeza de lista a la presidencia regional. Tania Sánchez, a pesar de estar enfrentada a la dirección regional de su partido, gana las primarias con más del 70% de los votos. El resultado es claro, contundente y nadie lo pone en duda.
Apenas un mes después Tania anuncia que se va de IU y crea un nuevo partido, Convocatoria por Madrid. Arrastra con ella a un pequeño grupo de cuadros que se van de IU. A modo de explicación el grupo de Tania comenta que no se le estaba dejando trabajar libremente y que no se le estaba apoyando lo suficiente por parte de la dirección oficial. Es decir (cruda realidad): que no se le dejaba concurrir a las elecciones con el proyecto y la lista electoral que ella quisiera. IU queda descabezada a apenas cuatro meses de las elecciones y, celebradas estas, consigue el 4,2% de los votos. Al no llegar al 5% no consigue representación (por una injusta la Ley electoral). La suma de PSOE y Podemos se queda a la mínima distancia de la mayoría absoluta. En un sistema proporcional puro y sin la barrera del 5% IU hubiera obtenido 4 o 5 diputados y el bloque de las izquierdas hubiera gobernado.
Si Tania no hubiera hecho su operación secesionista, IU hubiera obtenido representación. Tania rompe IU a unos meses de las elecciones y aseguró repetidamente que su intención era para renovar y unir a la izquierda madrileña, cuando lo que hace es justamente lo contrario. Además, ante las preguntas de los periodistas, asegura repetidamente que no se irá a Podemos (en esa época era pareja de Pablo Iglesias). Unos meses después va en la lista de Podemos al Congreso de Diputados y consigue su acta, y ahí se queda.
El que gobierne la derecha, el PP en Madrid, tiene un nombre propio: la mayor responsable se llama Tania Sánchez.
2018. Manuela Carmena rompe Ahora Madrid
Desde 2017 Manuela Carmena asegura que no va a ser de nuevo candidata. A lo largo de 2018 se lanzan rumores desde su entorno de que “se lo está pensando”. Que es posible convencerla. Realmente lo que está pasando es que el equipo de Carmena, internamente, están diciendo que solo se presentará con los que ella elija libremente. Que la lista o la hace ella y los suyos o nada. Finalmente anuncia que se presenta pero rompiendo la plataforma unitaria que la ha encumbrado.
¿Cómo y porqué llega Manuela Carmena a la Alcaldía madrileña? ¿quién la conocía un año antes de las elecciones? La historia es conocida, la recuerdo en unas líneas: desde 2013 gente del 15M, de movimientos sociales, de IU, de grupos más a la izquierda y, después, de Podemos, crean primero la plataforma Municipalia, copiando la iniciativa unitaria de Barcelona encabezada por Ada Colau, luego registran Ganemos y, finalmente, Podemos que está dentro y fuera de Ganemos, fuerza un pacto entre iguales y coloca a Carmena de cabeza de lista. Gran acierto táctico, sobre todo para quitarse de encima la imagen de perro flautas, jóvenes radicales, etc.
Conseguida esa imagen de encantadora presidenta, como dice Enric Juliana (La Vanguardia): “Los carmenitas descalzos que asisten a la simpática alcaldesa, una encantadora señora de setenta y cinco años que teje maniobras de lana, mientras se declara ajena a los pasteleos de la política…” Ajena a la política mientras “la política” esté ajena a ella, es decir mientras los partidos y colectivos que la pusieron ahí la dejen en paz y hacer lo que quiera.
La gestión de estos casi cuatro años es buena en general, sobre todo si la comparamos con los corruptos gobiernos anteriores. Se han realizado muchas cosas positivas para la ciudad (urbanismo más humano en los barrios, medio ambiente, participación…) y para los más necesitados.
Pero redundantemente ahora rompen Ahora Madrid, y plantean la incógnita de quién aceptará pasar por el estrecho aro de su nuevo partido, y de si no se estará facilitando, con estas maniobras (propias de la Vida de Brian), que retorne la derecha al gobierno de la capital.
2019. Iñigo Errejón rompe Podemos.
La historia se repite con Errejón, y otra vez a cuatro meses de las elecciones.
Los medios. El jueves 17 Errejon-Carmena lanzan su bomba informativa y él sale en todos los medios de comunicación. En la Sexta durante horas, desde un primer especial del Intermedio ¿casualidad? el mismo jueves noche hasta dos especiales el sábado. Es chocante que el sábado 19 Iñigo no asiste a la reunión de las direcciones regionales de Podemos, donde está convocado junto con los candidatos en las CC.AA. y hubiera sido ocasión ideal para dar explicaciones. Pero si tiene tiempo para de nuevo, ser entrevistado y en esta ocasión durante más de una hora en la Sexta Noche, en horario de máxima audiencia. Donde explica, entre otras muchas cosas, que quiere “recuperar el espíritu original de Podemos”, el que permitió ganar a Carmena en Madrid. Indica “si fue bueno para la capital ¿no será bueno para la Comunidad madrileña? Se le olvida el detalle de que la operación actual poco tiene que ver con lo que fue la suma de Ganemos y Podemos en 2015.
Para defender el espíritu original de Podemos crea otro partido diferente y rompe Podemos, y con el que se va a presentar a las elecciones. Y que me echen de Podemos, así los malos son ellos que me expulsan. La historia de siempre. Como Tania. E igual que ahora Llamazares: no se va de IU, quiere presentarse de nuevo por IU en Asturias y a la vez monta otro partido, Actúa, y deja caer que quiere ser, a la vez, cabeza de lista a las elecciones europeas por Actúa. Total solo lleva algo de más de tres décadas viviendo de IU y de la política institucional representando a este partido, para qué le va a ser leal al final de su vida activa.
Confieso que me tragué las largas entrevistas en la Sexta a Errejón, inéditas en su extensión y elogios, continuadas con programas de tipo corazón, cocinando en su pequeño apartamento, me impactaron. Al ver a Errejón, al que siempre he considerado un gran político (ver entradas en este blog), tirar balones fuera constantemente, que no responde a las preguntas directas y que muestra la cara más hipócrita de un joven dirigente.
En las entrevistas trata de convencer de lo imposible: dice que es partidario de que las fuerzas progresistas se unan. Y cita explícitamente a Podemos, IU y Equo. Pero eso no lo plantea para que se haga desde su partido sino que para la sagrada unidad crea otro partido, para decir lo mismo pero desde fuera. Rompe la unidad en nombre de la unidad. Para decir exactamente lo mismo que llevan diciendo, desde hace más de un año, Podemos, IU, Equo, mareas, etc.: que hay que unirse, superar siglas, y concurrir juntos a las elecciones.
El mismo discurso de Tania Sánchez de hace cuatro años. Y ¿que consiguió? Como hemos dicho, romper un trozo de la izquierda y que el PP gobierne en Madrid.
A Errejón se le ha tratado mal en Podemos. Eso es evidente y lo hemos dicho muchos. Pero no puedes aceptar silenciosamente que te aparten de los puestos, a cambio del anuncio de que serás candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid y, a pocos meses de las elecciones, decir que no, que no aceptas las reglas del juego. Que no aceptas el resultado de las primarias de tu partido, ni los pactos que está realizando con otros. La carta de Manuela-Iñigo la lanzan solo unos días después del acuerdo de Podemos con IU para que esta fuerza ocupe el nº 2 de la candidatura y el 25% de los puestos ¿Casualidad? O ¿será más bien que Iñigo ha estado tratando hasta el último momento de que la lista fuera la que él quería y, cuando ha visto que no, ha roto?
El proyecto Iñigo-Carmena: los partidos no sirven, yo sí.
En el mismo proceso y estilo que Carmena, Iñigo viene a decir que las bases de los partidos no pintan nada. Que la acción colectiva no sirve. Que las organizaciones están obsoletas y que los nuevos caudillos mediáticos deben tener las manos libres para hacer lo que quieran.
Las estructuras de los partidos, los aparatos y sus jerarquías no caen bien a casi nadie. Pero la solución es más y mejor democracia interna. No que los encumbrados por las organizaciones a los puestos institucionales rompan con ellas porque consideran que, con el apoyo de algunos medios de comunicación y mensajes en las redes sociales, ya tienen bastante.
Antes los afiliados de base y “militantes” de los partidos se quejaban de que solo se les usaba para pegar carteles. Ahora se les usa para mover mensajes en las redes.
Así el discurso de Carmena y ahora el de Errejón, repetido machaconamente, es: yo trabajo para los madrileños. Lo importante es Madrid. Hay que superar a los partidos ¿Quién decide la relación entre el “pueblo”, entre Madrid y su Presidente o alcaldesa?: yo, yo decido lo que hago y cómo lo hago. Por favor partidos: no molesten, estamos trabajando por su bienestar. Calladitos están más guapos.
Por un parte hay un trabajo colectivo, realizado altruistamente durante años por miles de personas, que tratan de construir organizaciones nuevas o renovar las viejas desde la base y que, a pesar de todos sus defectos (como las primarias realizadas), pueden ilusionar y cambiar la sociedad democráticamente. Frente a esto, hay quien quiere que no le controlen, que no tenga que dar explicaciones a nadie.
Los partidos son una pesadez: burocracia, aparatos, normas, estatutos… mejor ir por libre. Pero la acción colectiva, el consenso, la negociación, el pacto y el acuerdo ¿no son necesarios para transformar democráticamente la sociedad? Los estatutos y las normas son un rollo pero, sin normas de funcionamiento y burocracia ¿existe acción colectiva democrática o solo líderes carismáticos supremos? La burocracia ¿no se creó para tener unas normas de funcionamiento objetivas e iguales para todos?
Y, finalmente, los factores económicos pesan. Y hay que explicarlos.
¿Qué pasó cuando el concejal Carlos Sánchez-Mato quiso enfrentarse al ministro Montoro? Que pasó cuando seguramente el mejor concejal de Economía y Hacienda que ha tenido Madrid, que bajó enormemente la deuda, pero que el PP de Montoro no dejaba gastar el superávit en políticas sociales: pasó que Carmena le destituyó fulminantemente, para no tener que enfrentarse al Gobierno del PP.
¿Qué ha pasado con la operación especulativa de Chamartín? Que Carmena la ha firmado, a espaldas de todas las organizaciones de Ahora Madrid. ¿Por qué no la han sometido a referéndum si es la operación urbanística madrileña más importante de este siglo? Y sí permiten la participación directa en las cosas pequeñas, muy interesantes pero con poco peso económico ¿Qué opina Errejón sobre la operación Chamartín? No sabe no contesta. Quien sí sabe es el BBVA que sacará en la operación cientos de millones de euros de beneficio (seguramente me quedo corto). ¿Por qué los poderes fácticos -lobbies económicos- y grandes medios de comunicación (La Ser, El País-Prisa, la Sexta…), han ido girando y apoyando cada vez más a ambos?
Carmena-Errejón son la cara amable del cambio, asumible por el sistema. La historia nos dice dónde van las escisiones por la izquierda. Las de IU: han acabado en el PSOE. Las de ahora casi seguro a la misma órbita PSOE, empezando por Llamazares y su Actúa, el resto ¿A dónde irán?

Carmena-Errejón (y otras estrellas, Llamazares…) son gigantes con pies de barro. Sin un partido o plataforma de partidos que les sustente no podrán mantenerse en pie, salvo el breve tiempo mediático. Hace bastantes años, cuando el PSOE fichó a Cristina Almeida la puso de cabeza de lista a la Comunidad de Madrid y se justificó diciendo que es que “se salía en las encuestas”. Resultado: el PSOE obtuvo los mismos resultados que en anteriores comicios. Simplemente había que agradecerle los servicios prestados, de haber roto un trozo de la IU de Anguita, entregando Nueva Izquierda a los socialistas. Ahora ¿la historia se repetirá?    

3 de diciembre de 2018

Aniversario de la Declaracion Universal DDHH

La intervención de Tomás Alberich el 30 de noviembre en el acto de Asociacion cultural La Barraca sobre el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Constitución




8 de noviembre de 2018

¿Puede haber democracia con una justicia injusta?

De jueces prevaricadores a supremos delincuentes presuntos

En los últimos meses la Justicia española ha causado indignación y bochorno a media España y es el hazmerreír en toda Europa, a partes iguales. Recordemos algunos motivos:
  1. La sentencia sobre la manada y, especialmente, que después de una condena a nueve años de prisión los violadores sigan en libertad a la espera de resolver los recursos. El poder judicial calla.
  2. Mientras, el Tribunal Supremo mantiene en prisión provisional indefinidamente a los acusados por el proces catalán, rechazando todos los recursos interpuestos. Se puede admitir que haya un juez en constante prevaricación presunta, Pablo Llarena -valga la redundancia, pero no es él solito el que practica la más rancia política ultra españolista, es que son sus compañeros del Supremo los que le respaldan una y otra vez.

Hasta tal punto la situación es ridícula que por la acción de Llarena y sus apoyos el señor Puigdemon puede moverse con total libertad por cualquier país del mundo menos por España, donde, si viniera, sería detenido y encarcelado.
Extraditar por el delito de rebelión en el caso catalán ha sido rechazado por los jueces de Alemania, Suiza, Reino Unido, Bélgica… es decir por el sistema judicial de todos y cada uno de los países donde se ha planteado… menos en uno: España.

Y Llarena también se permite el lujo de alterar las mayorías parlamentarias a su antojo y en varias ocasiones, diciendo quién puede votar y quién no. Y, a más, no dejando participar en las votaciones del Parlament a Junqueras y otros, ni por video conferencia. Lo que no se aplicó ni a diputados etarras se aplica a pacíficos políticos catalanes.

Algún otro político ha protestado, como Alberto Garzón que “ha criticado hoy que el Gobierno haya asumido la defensa del juez Pablo Llarena ante la querella que le han planteado en Bélgica ‘por bocazas’, tras hacer declaraciones públicas sobre la causa contra el ‘procés’ de la que es instructor”... Llarena ha mostrado su “incapacidad de no verse como un cruzado frente a la independencia” y mantenerse “neutral” 

3. Por si esto fuera poco, se hicieron públicas las conversaciones por WhatsApp de varios altos y supremos jueces, en que insultaban a los independentistas llamándoles de todo y ya se les prejuiciaba penitencialmente. Y aquí no pasa nada y el Consejo del Poder Judicial sigue calladito.

4. En otros temas: la justica europea le ha dado la razón a Otegui y otros ex Batasuna: “no tuvieron un juicio justo” han sentenciado. Como ya han cumplido la prisión que les impusieron en su momento, aparentemente no pasa nada.

5. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos y otras instancias europeas han rectificado a la justicia española, y a los legisladores, en los abusos de los bancos con las hipotecas. Por si esto era poco, llega el tema, mínimo, de quién paga el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados… y el Supremo, después de sentencias contradictorias, se corrige a sí mismo y dice “si bwana” a los bancos. Aquí estamos para lo que ustedes manden, podían haber añadido. En este caso el escándalo ha sido tan mayúsculo que casi ha habido unanimidad en el arco parlamentario.

Y una parte de la sociedad dice: al fin y al cabo si el impuesto lo pagan los bancos lo van a repercutir en una subida de las hipotecas… Es decir, se interioriza lo que dice el sistema bancario: aquí de hecho mandamos nosotros y si pagamos más por un lado lo cobraremos por otro (las que entran por las que salen…).
Los grandes bancos han publicado recientemente sus cuentas trimestrales y de lo que va de año: Santander, BBVA, etc. declaran beneficios netos de miles de millones de euros cada uno. Parece entonces que hay una ley suprema, por encima de todas: los bancos siempre tienen que ganar, miles de millones de euros mensuales para repartir entre sus acaudalados accionistas

Si llega una crisis la pagamos todos. Si hay que “rescatarles”, es decir darles dinero por su mala gestión, lo paga el Estado. Si tienen beneficios astronómicos: to pa ellos. Si hay que pagar un impuesto imprevisto: huy pobrecitos, ¡cómo lo van a pagar!, será mejor que lo sigan pagando los que se quieren comprar un piso…

¿En qué artículo de la Constitución se dice que la banca siempre gana? Dado que vivimos en un capitalismo de casino a lo mejor se debe incluir para aclarar las cosas…

Y el Poder Judicial sigue callando ¿No sería mejor disolverlo, empezando por el Supremo, y que la Unión Europea y sus tribunales se hicieran cargo? Hemos descubierto algo concreto para lo que sirve la UE: para rectificar algunos desaguisados judiciales españoles.

De todo el sistema judicial español, contra más hacia arriba miramos peor. Entre los jueces hay de todo, de izquierdas y de derechas, honrados y lo contrario. Entre los jueces “de base” los hay que han parado números desahucios y otros los han facilitado, por poner un ejemplo.
Si miramos la Audiencia Nacional el problema se agudiza. Y si llegamos al hiperpolitizado Supremo, continuador del poder franquista y de un fosilizado bipartidismo, mucho peor. Un presidente de sala que cobraba buenos emolumentos por dar clases en cursos organizados por la banca resulta que es el que dijo que había que revisar la sentencia sobre los impuestos a pagar por los bancos… y ha conseguido cambiar las sentencias anteriores “por sus repercusiones económicas”. No dijo para quien porque ya se sabe: repercusiones a los que me han bien pagado durante años, no les voy a perjudicar ahora. Esto ¿tampoco es prevaricación, tráfico de influencias, cohecho, etc.?

Y en el mundo ¿qué está pasando?

Durante el siglo XX Estados Unidos ha utilizado a los militares latinoamericanos para organizar sus golpes de Estado, repetidamente. Adiestramiento en las academias norteamericanas de futuros golpistas y torturadores en todo el sur (Chile, Argentina, Uruguay, Brasil…)

En el siglo XXI las estrategias son diferentes. Ya no son cruentos golpes de Estado con miles de asesinatos y desparecidos. Ahora, sin dejar cerrada las vías anteriores, se utiliza y compra a los jueces, como antes a los militares. Hemos pasado del poder militar golpista al del poder judicial para lo mismo.

En Egipto sí se dio un Golpe de Estado militar y de inmediato se reconoció al nuevo gobierno por los países occidentales, porque “no es islamista” y está en contra del “terrorismo”. El poder judicial corrió a ratificar el encarcelamiento de miles de opositores.

En Turquía, potencia de la democrática OTAN, se encarcela a decenas de periodistas y a miles de funcionarios se les despide o encarcela. Todo con el beneplácito de los jueces.
El caso de Brasil es paradigmático, el más llamativo. Al expresidente Lula, el que declaró la guerra contra el hambre y la pobreza, se le encarcela e inhabilita. Al juez que lo consiguió, el nuevo presidente brasileño acaba de nombrarle ministro de justicia. Marcando tendencia.

En todos los casos se asegura que todo es pulcramente legal y en nombre de la democracia.

En Cataluña, por desobedecer una ley, se encarcela sine díe. Y se dice, por toda la derecha y ultracentros, que los independentistas dieron un golpe de Estado… ¿qué golpe? Votar incumpliendo una ley es un golpe de Estado o simplemente debería haber sido objeto de suspensión sin más consecuencias.

En España ¿en qué situación estamos? ¿En la de país mínimamente democrático, a la europea, o en la de república bananera…? ¿Vamos hacia la UE o hacia Brasil?

Desde luego la responsabilidad de haber llegado a esta situación es de todos, empezando por el poder legislativo bipartidista y el poder ejecutivo. Y siguiendo por todas las organizaciones políticas y sociales. Y un pueblo acostumbrado a obedecer… casi siempre y hasta que se harta.
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8 de septiembre de 2018

Evidente, no es lo mismo poner lazos que quitarlos

Cualquier persona que haya puesto algún tipo de cartel, pegatina, pancarta o algo en la calle, sabe que no es lo mismo ponerlo que quitarlo. No tiene el mismo mensaje ni la misma fuerza simbólica elaborar y poner algo que arrancarlo o retirarlo. Ni siquiera las repercusiones legales se pueden tipificar de la misma manera.

Cuando se pone algo en el espacio público, primero hay que ver en qué tipo de espacio. Si es en “mobiliario urbano” (un banco, farola, marquesina de bus…) el que lo coloca se arriesga a ser multado según la normativa municipal vigente, especialmente si lo pega o adhiere con algún producto que estropea ese mobiliario o que quitarlo conlleva un tiempo de trabajo de un operario que pagamos todos. Más claro si es, por ejemplo, una pintada, que es punible y está prohibida siempre.
Si algo se coloca en un espacio libre y no estropea nada, la situación es diferente: por ejemplo, colocar carteles en espacios públicos precisamente previstos para este fin (tablones instalados por el Ayuntamiento u otro tipo de soportes para uso libre) o, como es tradición en este país, colocar carteles, avisos o folios publicitarios en tapias, espacios abandonados, paredes de transformadores de electricidad, etc. En todos estos casos no sería sancionable.

Segundo, hay que ver cual es el mensaje que va en ese cartel o publicidad: si es o no ofensivo y para quién. No es lo mismo un cartel anunciando un acto (cultural, social, político, etc.) que uno que incluya insultos, calumnias, llamadas a la violencia, etc.

En la inmensa mayoría de la realidad cotidiana lo que hay son carteles publicitarios de entidades que no se pueden pagar anuncios en medios de comunicación o no quieren. Y también en la inmensa mayoría de los casos no pasa nada. Pero sí pasa si alguien los retira por su cuenta y riesgo.

Comentaba un tertuliano en Radio Nacional: “cualquiera que hemos puesto algún cartel en algún momento, como en las campañas electorales, nos molesta bastante que alguien lo arranque o retire, es evidente…” Le contestaba una tertuliana diciendo “pero eso lo hacíamos cuando no había democracia o en la transición, con la democracia no se hace”. O sea que esta bendita señora puso un cartel en una pared en los años 70, hace cuatro décadas, y no ha vuelto a poner un cartel en la calle en su vida. Y considera ofensivo o al menos incorrecto que alguien lo ponga.

Aquí está parte de la explicación sociológica del escándalo surgido con los lazos amarillos: la mayoría de la población española no ha puesto un cartel social o político en un espacio público en su vida. Ni un cartel ni una pegatina ni nada de nada. Por dios eso es cosa de gente metida en política o perroflautas… La “gente de bien” no hacemos esas cosas.

También sabemos que el carácter ofensivo o no de un mensaje es subjetivo y variable. Por citar un ejemplo: recientemente en el municipio donde vivo se han puesto carteles con un toro ensangrentado junto a un torero y el mensaje “¿Es esta la fiesta que quieres?” solo decía esto, junto al anuncio de una cita, sin más explicaciones y el firmante (Villalba sin sangre). Algo simple y casi neutro, con pregunta socrática. Pues causó “indignación” entre los taurinos y algunos carteles aparecieron rotos o arrancados. Paralelamente en los mismos días decenas de grandes carteles anunciaban las corridas y los festejos taurinos, dentro de las oficiales fiestas patronales. Incluso en sitios prohibidos por la normativa. Pero al parecer estos otros carteles no debían de ofender a nadie.
Por lo tanto, aparentemente para mucha gente es ofensivo que se coloque cualquier mensaje en un espacio público. Pero en la práctica depende de quien lo pone y del mensaje. Del significado o del significante que se le asigne.

A pesar de lo que dijo un dirigente del actual Gobierno (tanto derecho hay a poner lazos como a quitarlos), es evidente que, al romper o retirar un cartel o un lazo, el que está actuando violentamente es el que destroza la obra de otros, no el que lo ha puesto. Se puede considerar que literalmente “se está tomando la justicia por su mano”. Ya que el único que puede retirar algo colocado en el espacio público es el que legalmente tiene encomendada su conservación: el Ayuntamiento, prácticamente en la mayoría de los casos (sobre el vallado, cerramientos, mobiliarios urbanos, muros, playas y caminos públicos, etc.). Y otras instituciones o el dueño de un edificio privado, si es en su fachada o propiedad. El vecino que se siente molesto por lo que han colocado otros, lo único que puede hacer es avisar al Ayto. o poner una denuncia judicial para que se retire. Y si ese vecino vive en un municipio donde la mayoría ha votado, por ejemplo, una Corporación independentista, pues seguramente tendrá que aguantar los lazos amarillos u otras simbologías.

Solo pido un minuto de reflexión, de empatía, de ponerse en el lugar del otro: piense que Usted ha puesto un cartel, un lazo o lo que sea en la calle, para protestar o solicitar algo. Y que a continuación ve que alguien le está arrancando o rompiendo lo que usted a hecho (¿Qué cara que se le pone?).
Eso no quita que, si se utiliza el derecho a la libertad de expresión u otros derechos de forma abusiva, incidiendo en presionar a una parte de la población en cualquier sentido, es normal y lógico que haya protestas. También los molestados pueden colocar otras simbologías o banderas. Pero quitarlos y, peor, hacer publicidad a favor de su retirada, es un acto violento. Como lo han hecho los líderes del partido Ciudadanos (C’s) animando a hacerlo (apología de la violencia) y de desobediencia a la autoridad, que es la única que podría retirar los lazos o cualquier otra instalación.

C’s no lo ha denunciado su instalación a los tribunales, seguramente porque sabe que lo perdería. Después de meses pensándolo… lo ha comunicado a un Defensor del Pueblo, pero han emitido diferentes recomendaciones el de España (Madrid) y el de Barcelona.

Un apunte: recordar que los lazos amarillos no son para reivindicar la independencia, ni solo de “independentistas”. Son para denunciar el encarcelamiento de políticos catalanes, sin juicio ni razón de orden público que lo sustente. Sin razón moral ni política. Algo que considera injusto la mayoría de la población que vive en Catalunya. En el caso de los lazos amarillos no se puede considerar nunca que el “lenguaje” o el mensaje sea ofensivo o insultante.

La mayoría silenciosa en parte se identifica con aquello de que la gente “de bien” no quiere entrar en una guerra de banderas ni de símbolos. Es auto-apolítica pero le molesta la política de denuncia: si no fuera así no le molestarían los lazos amarillos. Realmente no es apolítica: es antipolítica solo contra lo que consideran antiespañol, o es simplemente de derechas.

C’s trabaja para quitarle el voto de la ultraderecha españolista al PP y parece que se le da bien. Lo malo es que provoca, aparte de violencia, que el PP se fascitice aún más y que, dado el españolismo de ambos, el PSOE gire hacia ellos. Como siempre ha ocurrido. El PSOE parece no darse cuenta de que, haga lo que haga, le acusaran de izquierdista y antiespañol. Con una derecha echada al monte de los ultras, el PSOE, para ocupar el centro-centro derecha, se derechizará más.
Pero a esta gente tan molestada no le molestan otras cosas:
Las banderas de media hectárea en la entrada de algunos pueblos o en la plaza de Colón (Madrid) colocadas por el PP y/o C’s parece que no molestan a nadie. Bandera constitucional sí, borbónica también.

El que el espacio público esté tomado por banderas, estandartes y procesiones católicas varias semanas al año, parece que no molesta pero sí: apenas un 14% de la población española se declara católica practicante. Según los diferentes estudios y encuestas alrededor del 70% de la población se considera católica pero, de estos, solo alrededor del 20% va a misa (aunque sea una vez al mes). Es decir que seguramente a más del 85% de los españoles les molesta que no puedan circular libremente esas semanas, y a una importante parte les molestará ver todos los edificios públicos haciendo proselitismo confesional, engalanados por una ideología. Se pueden sentir molestos por procesiones que desfilan por todo el municipio con participación institucional de alcaldes, concejales, policía y fuerzas armadas. Pero no hay manifestaciones ni quejas al defensor del pueblo para que se limiten o reduzcan.

Los lazos amarillos molestan, pero en muchos rastros, rastrillos y mercados municipales se instala algún puesto con banderas franquistas, de la Falange, incluso venden libremente insignias, escudos nazis y retratos de Franco, Mussolini, Hitler, etc. esto ¿molesta? Los Ayuntamientos que lo permiten ¿tienen algo que decir?

Grandes pancartas de “refugies well come”, banderas arcoíris, etc. colocadas en las fachadas de ayuntamientos… a unos les molestan a otros les parecen estupendas y necesarias.
En conclusión. Es comprensible que a mucha gente en Catalunya le moleste tanto lazo amarillo por todos lados y tanta bandera independentista. Tienen la vía de la protesta y la de la denuncia judicial. A otros nos molestan otras cosas. Algunas de las citadas y especialmente que se mantenga en prisión a gente sin juicio, por defender unas ideas.



25 de mayo de 2018

De casas y tronos, democracias internas y plebiscitos

La trayectoria política de Pablo Iglesias ha estado marcada por la sobreexposición a lo público y a los medios de comunicación. Desde 2014, que se embarca en la construcción de Podemos, este protagonismo se multiplica y busca persistentemente salir en los medios de comunicación, también como forma de hacer la “nueva política” de la transparencia; pero que indudablemente obedece a una personalidad propia, ególatra o no, que desea esa permanente sobreexposición mediática. En poco tiempo consigue más de un millón de seguidores tuiteros y a menudo envía videos de características muy personales. Muchos grabados en su propia casa, incluso me han llegado videos enviados por Pablo hablando con su animal de compañía explicándole cosas…


La política espectáculo permanente
En las últimas décadas del siglo pasado cristalizó dentro del feminismo la conocida máxima de “lo personal es político”. “El ámbito privado se revela en ese momento como espacio de generación y perpetuación de desigualdades y, por tanto, también como espacio de acción en la lucha feminista” (Pedro Porta y Florencia Musante, 2016).

Se plantea que debe existir una cierta coherencia entre la vida cotidiana, las relaciones familiares, el trato a los demás y la forma de vivir. Pero considerar que lo personal también es político no significa hacer de tu vida personal un espectáculo. Ni tampoco un exhibicionismo por el que se quiere liderar a “los de abajo” mostrando una forma de vida alternativa a la de la burguesía o de la casta. Si luego no cumples con ese ideal alternativo (que debería ser monacal para algunos) no te puedes quejar porque te critiquen.

Incorporar los aspectos de la vida cotidiana a la política es necesario, pero no significa exhibirte permanentemente. Hay puntos intermedios, como lo han hecho otros muchos dirigentes políticos, alcaldes del cambio incluidos, que han procurado mantener un perfil público de su vida personal lo más bajo posible. Al igual que entre vivir en un humilde piso vallecano y comprarse una mansión también hay otras posibilidades. Aquí se puede aplicar la máxima de que en el punto medio está la virtud.

Personalmente pienso que lo del mega chalet ha sido un error, pero que lo peor han sido los pasos siguientes, que lo han agrandado infinitamente y han mostrado la debilidad de una organización dirigida autoritariamente. El problema no es la compra de una casa, el problema es el exhibicionismo, la falta de coherencia y, sobre todo, el tipo de liderazgo creado y la falta de democracia interna.

Desde hace cuatro años, primero como europarlamentario luego como aspirante a Presidente de Gobierno, Pablo Iglesias Turrión (PIT) cada dos o tres días quiere ocupar las portadas de los medios. En octubre pasado me preguntaba: ¿no hay nadie que pueda hablar con Iglesias y le aconseje dejar de decir algunas cosas?, Afirmaciones del tipo de Pedro Sánchez aspira ahora a "ser vicepresidente de Rajoy", o “Rajoy no ha suspendido la Generalitat, ha suspendido la democracia" con el art 155. En pocos años Iglesias pasó de comunista antisistema a decir que Podemos defendía un programa solo socialdemócrata y que él hablaba frecuentemente con Zapatero para recibir consejos. Y, al poco y pasadas las elecciones de 2015, volver al radicalismo.

¿Se puede estar siempre instalado en la política espectáculo? ¿Buscando el titular más ingenioso cada día? ¿Piensa el Sr. PIT que así aumentará los votos o solo su ego? Con facilidad se puede pasar del ingenio a la gran boutade y de esta a la gran tontería.

Su trayectoria política está además marcada permanentemente por la mezcla de lo político con lo personal. Sucesivas parejas encumbradas o defenestradas. Juego de Tronos que tanto le gusta. Con esa sobreexposición y exhibición permanente, desde lo más personal hasta lo más transcendental, se sorprende ahora Iglesias de que los medios de comunicación del corazón, en los que también ha participado, y los de la intoxicación de las cloacas, se hallan tirado juntos a degüello.
Echar la culpa de todo lo que ha pasado en los últimos días al mensajero, al profesional de las cloacas, solo sirve para dar publicidad al sujeto, aumentar egos respectivos y errar el tiro. El chalet y sus incoherencias derivadas habrían salido en los medios, antes o después. Desde luego en este país hay problemas que nos preocupan más que si Pablo e Irene compran o dejan de comprar, hipotecándose hasta las cejas. Lo peor es convocar un referéndum para que sean todos los adscritos a Podemos los que digan si les parece bien o mal.

De nuevo, un referéndum manipulado

Recientemente se preguntaba a la afiliación de Podemos que respondiera sí o no a varias cosas, pero en una sola pregunta. Otra vez, como en anteriores consultas: en abril la dirección preguntaba a toda la afiliación sobre si se estaba de acuerdo en, 1, ir en confluencia con otras fuerzas políticas para los comicios de 2019 y 2, con la denominación de “Podemos” presente en la confluencia o coalición a presentar. Para las dos cosas solo se podía responder con un solo sí o no global. Los que quisieran ir a la unión con otras fuerzas y no les importara el nombre a presentar ¿Qué tenían que votar? (Aspecto que ya hemos comentado anteriormente http://tomasalberich.blogspot.com.es/2017/09/errores-de-izquierda-ii_7.html)


Pero ahora PIT sobrepasa lo imaginable... Se pregunta a la vez si Pablo Iglesias e Irene Montero siguen en sus responsabilidades o deben dimitir de todo y a la vez. Pablo convoca a toda la afiliación por su propia decisión personal. En una carta (en otra ocasión) indicaba que “había decidido” convocar un referéndum a toda la militancia sobre pactos... Él solito decide convocar a todas las personas adscritas. Ahora lo mismo pero decidido por dos. Primero lo anuncia en todos los medios de comunicación (sábado pasado). Luego convoca a los órganos del partido para que ratifiquen lo que ya se ha anunciado. Según lo publicado “la Ejecutiva ha avalado la consulta” el pasado lunes ¿Qué margen de decisión le quedaba a la Ejecutiva de Podemos, no digamos ya al Consejo Ciudadano estatal? El bonapartismo PIT decide y los órganos ratifican. Los dirigentes críticos anuncian que se abstendrán en la consulta por considerarla “innecesaria” o “excesiva”. No tienen la valentía suficiente para pedir el voto negativo, o, simplemente piensan que el daño está ya hecho y que si triunfa el no a la pareja dirigente será peor para el partido. Pero abstención ¿de qué sirve?

Como siempre, la pregunta es el todo o nada. O estás conmigo o contra mí, que tanto nos gusta a los españoles y mediterráneos. Otra consulta-plebiscito a elegir entre el todo (seguimos los dos de jefes supremos de Podemos, en la práctica con más poder aún) o la nada (dimitimos y nos vamos a casa). No hay matices posibles. No hay grises.

Habrá afiliación que crea que son dirigentes prescindibles, pero que, por ejemplo, deberían seguir con su labor parlamentaria, magnífica en la mayoría de los casos. Y que, por su incoherencia, no debería dirigir al Partido. Pero no, eso no se pregunta. O lo dirijo todo o me voy al paro.

Ni siquiera se pregunta por separado: también habrá quien piense que, por ejemplo, Irene lo está haciendo muy bien y que quien debería dejarlo es el líder supremo, o al revés. Pero no, la pregunta es única: o los dos de jefes o ninguno. Presentado así por Pablo no deja de ser un poco machista.

¿No hay otros problemas más importantes en España que movilizar a la afiliación para que decidan si les parece bien la compra de la mini mansión? Con un PP enfangado en la corrupción hasta las cejas, el engaño y la parálisis institucional; un Ciudadanos envuelto en la bandera rojigualda, azuzando el nacionalismo patriotero más casposo, quitándole el voto ultra al PP; un President de la Generalitat provocador y un PSOE aparentemente moderado, que no sabe no contesta, que un día habla de dialogo y otro dice que el President es el Le Pen de acá, y que parece que quiere ganar las elecciones como el No Presidente: esperando a que los adversarios se peguen entre ellos. Con todo esto encima, los dirigentes de Podemos se lanzan a la consulta interna, a mirarse el ombligo. Solo la presentación de una moción de censura por el PSOE nos sacará del marasmo y el ensimismamiento.

Podemos tiene un grave problema de democracia interna, cuando un dirigente puede convocar referéndums cuando le da la gana, sin ni siquiera reunir previamente a su ejecutiva o al Consejo Ciudadano estatal.

¿Por qué la convocatoria? Qué mentalidad tiene una persona que no soporta ninguna crítica interna... o que cada vez que recibe una su respuesta es “me voy y lo dejo todo, si no soy reelegido Secretario General”, lanzado hace apenas un año frente a las críticas y a la posibilidad de derrota frente a Errejón. En ese momento la afiliación de Podemos tuvo que aguantar la campaña de que si Pablo se iba el proyecto se hundía, desaparecía.

Tal es también la concepción de la política de algunos sesudos profesores activistas, excompañeros de mi Facultad: vi a Monedero y a Vestringe decir públicamente, casi al unísono, que “si Pablo se va” el proyecto de Podemos “no dura dos semanas”, decía uno o “se disolvería al día siguiente” decía el otro. Tal es la confianza que tienen en la organización estatal que han ayudado a crear y que cuenta con decenas de miles de activistas. ¿Va a desaparecer porque se vaya el líder supremo? No lo creo, más bien al contrario. Errejón ha permanecido como número dos del partido durante años, luego relegado a Madrid por intentar encabezar la organización. Él puede ser el nº 2 o el 20, PIT ¿solo puede ser el 1 o irse a casa?

“El plebiscito chalet sí, chalet no, Pablo sí o no, líder sí o no, confirma la línea bonapartista de Iglesias desde el primer Vistalegre, que también planteó como un plebiscito: o sale mi opción o me voy”. Editorial de CTXT que suscribo completamente. Solo un matiz, los votos de Podemos http://ctxt.es/es/20180516/Firmas/19690/pablo-iglesias-irene-montero-casa-podemos.htm

Los votos
En las elecciones generales de 2016, el grupo parlamentario de “Unidos Podemos” se conforma con la suma de los partidos Podemos, Izquierda Unida, Equo, En Marea, Cataluña en Común y otros partidos menores que concurrieron juntos a las elecciones. En total obtuvieron exactamente cinco millones de votos. En las elecciones anteriores de 2015 casi los mismos partidos, sin Izquierda Unida, obtuvieron prácticamente el mismo resultado (el famoso millón de votos perdido). Podemos nunca ha obtenido cinco millones de votos por sí solo, como se empeñan algunos en repetir. Por no hablar de las encuestas en que, desde 2015, el voto directo a Podemos cae sucesivamente, y PIT es el 2º dirigente político estatal peor valorado (mientras que Garzón es el 2º mejor valorado).

Lo que sí se puede decir es que actualmente Pablo Iglesias preside un Grupo Parlamentario del que forman parte partidos que sumaron en total cinco millones de votos. Que es algo bastante diferente.

En cualquier caso, cuente con los votos que cuente, Podemos por sí solo es una fuerza política fundamental en el tablero político y para la izquierda. Ha dirigido con bastante acierto los procesos de confluencia de progresistas e izquierdas diversas y, a pesar de lo que digan algunos y deseen muchos otros, seguirá existiendo después del plebiscito.

¿Cuántos votos va a perder Podemos por la incoherente compra? Muchos. ¿Y por el plebiscito impuesto? Algunos más. El desánimo y la frustración de bastantes seguidores es patente. La organización entra y sale fracturada del referendo, por el empeño del dirigente en ponerse por delante del colectivo. Sea cual sea el resultado. Pero si triunfa arrolladoramente el sí puede ser utilizado para aumentar aún más la dirección de tipo caudillista.


La crisis está abierta, pero también podría servir para una catarsis que consolide la organización y la democratice internamente (si el resultado es equilibrado), revisando cual es el papel de los dirigentes (se podrían acordar un poquito de lo que se decía en el 15M). Puede, incluso, salir con más fuerza a medio plazo. Sobre todo si la actual pareja dirigente, paulatinamente, se va haciendo a un lado.